¿Cuál es el procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad?

¿Cuál es el procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad?

DESCUBRE EL PROCEDIMIENTO DE LA MANO DE KURKEA

La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo legal que ayuda a las personas, particulares o autónomos, que atraviesan una mala situación económica. Si tú o tu negocio habéis contraído deudas imposibles de asumir, en KURKEA y gracias a la Ley de Segunda Oportunidad, podemos ayudarte.
Pueden beneficiarse de la Ley de Segunda oportunidad aquellas personas cuya situación económica sea de insolvencia. Pero deben cumplirse otros requisitos como actuar de buena fe o no haber hecho un acuerdo extrajudicial de pagos en los últimos 5 años. No haberse acogido a esta Ley en los últimos diez años es otro de los requisitos a tener en cuenta.
En este procedimiento legal se pueden diferenciar dos fases que nos permiten cancelar nuestras deudas: una primera conocida como fase extrajudicial que permite llegar a un acuerdo con los acreedores y en caso contrario,  una segunda denominada fase judicial mediante la cual conseguiremos cancelar tus deudas completamente. A continuación, te explicamos las características de cada una de estas fases:

FASE EXTRAJUDICIAL

La solicitud se debe presentar ante en la Notaria, Registro Mercantil o la Cámara de Comercio correspondiente, dependiendo de las características del deudor. En el caso de los particulares que no son autónomos, la solicitud se presentará ante el notario del domicilio del deudor. Si la persona fuera autónomo, la solicitud se presentará ante el Registro Mercantil correspondiente al domicilio del deudor. Además, la Ley Concursal también establece que los autónomos podrán presentar esta solicitud ante cualquier Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación que, de conformidad con la normativa por la que se rija, haya asumido funciones de mediación.
Recibida la solicitud para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad, el Notario, Registrador Mercantil o Cámara de Comercio correspondiente, comprobará si el deudor reúne los requisitos legalmente exigidos. También la corrección y suficiencia de la documentación aportada. Si quieres conocer qué documentos son necesarios, haz click en el enlace de la siguiente imagen:
Si faltase alguno de los documentos se notificará al deudor para que pueda presentarlos en el plazo de cinco días hábiles. En caso de no presentarlos correctamente, se procedería a concluir el expediente. Pero en KURKEA somos expertos y estamos para ayudarte. Juntos conseguiremos presentar en plazo, todos los documentos necesarios y adecuados para evitar que el proceso quede pausado.
Una vez comprobada la documentación aportada, así como la existencia y cuantía de los créditos, se nos pedirá una provisión de fondos. Su importe, de aproximadamente 300€, deberá ser abonada por el cliente en el mismo momento en que se firma la solicitud definitiva. Esta provisión de fondos servirá para pagar los gastos que genere el procedimiento, por lo que no será dinero perdido. Aunque este suele ser el proceder más habitual, es posible que algunas entidades nos pidan abonar la previsión de fondos junto con la presentación de la primera solicitud.
Comprobada toda la documentación remitida, el Notario, Registrador Mercantil o Cámara de Comercio procederá a la designación de un mediador concursal de entre todos los que figuren en la lista oficial de mediadores concursales. La figura del mediador concursal es una novedad introducida en la Ley de Segunda Oportunidad, siendo clave y necesaria a la hora de tramitar el procedimiento. Será el encargado de negociar con los acreedores con la finalidad de llegar a un Acuerdo Extrajudicial de Pagos con los mismos.
Una vez nombrado el mediador concursal, éste convocará a los acreedores a una reunión y les remitirá una propuesta de acuerdo extrajudicial de pagos. Esta podrá incluir quitas importantes de la deuda y esperas de hasta 10 años, atendiendo a las circunstancias personales del deudor. Si la propuesta fuera aceptada por la mayoría los acreedores, el acuerdo se formalizará, vinculando tanto al deudor como a sus acreedores, finalizando así el procedimiento. Por nuestra experiencia, cabe señalar que los acreedores no suelen aceptar estas nuevas condiciones, pero presentarles este acuerdo es uno de los requisitos que marca la Ley.
Si como esperamos, la propuesta no fuera aceptada por los acreedores, la notaría cerrará el expediente y el mediador concursal deberá solicitar inmediatamente la declaración de concurso consecutivo. Esto quiere decir que, tras el intento de acuerdo fallido, tendremos que acudir al juzgado para continuar con el procedimiento, dando inicio a la fase Judicial.
Los costes asociados al procedimiento, ajenos a la actividad del despacho de abogados, así como aquellos ligados a otros profesionales que deben participar en el proceso, vienen marcados por diferentes decretos y normativas. Esto significa que serán de obligado pago, pero que su cuantía vendrá fijada dependiendo del procedimiento y la cuantía de la deuda a cancelar.

FASE JUDICIAL

Una vez finalizada la fase extrajudicial e intentado sin éxito el acuerdo con los acreedores, comenzará el procedimiento judicial de concurso consecutivo. Esta fase se iniciará mediante la presentación de la demanda en el Juzgado de Primera Instancia si el solicitante no es autónomo, y en el Juzgado de Lo Mercantil si lo fuese. En ambos casos se tramitará en el Juzgado correspondiente al domicilio del deudor. La demanda será elaborada por los profesionales correspondientes según se cita en la ley: “El concursado actuará siempre representado por procurador y asistido de letrado”.
En relación a éstos, el procurador es un profesional especializado en el procedimiento judicial, que se encargará de agilizar los trámites procesales. En KURKEA, hemos llegado a un acuerdo con una red de procuradores que proporcionan precios ventajosos para nuestros clientes.
Presentada la demanda, el Juez competente dictará un auto de declaración de concurso en el que se nombrará administrador concursal al que haya sido mediador concursal durante la fase extrajudicial. Posteriormente, el administrador concursal deberá presentar una serie de documentos, entre los cuales un pronunciamiento sobre el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho “BEPI”, todo ello para obtener la extinción definitiva de los créditos que no pueden ser satisfechos, siempre y cuando el deudor cumpla con los requisitos exigidos por la Ley.
Si el pronunciamiento sobre el BEPI es positivo, el deudor tendrá que presentar la solicitud de Exoneración del Pasivo Insatisfecho ante el Juez quien, verificados los presupuestos y requisitos establecidos por la Ley, concederá el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho en la misma resolución en la que declare la conclusión del concurso; todo ello siempre y cuando la administración concursal y los acreedores personados hayan mostrado su conformidad o no se hubiesen opuesto.
En caso contrario, será la Autoridad Judicial tramitaría un incidente concursal para resolver sobre las posibles consoversias que se hubiesen planteado. Una vez resuelto, el Juez resolverá sobre el concurso consecutivo.
De esta forma, con la resolución judicial que concluye el concurso consecutivo y cancela definitivamente nuestras deudas, se finaliza el procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad.
Ahora ya estamos preparados para empezar una nueva etapa de nuestra vida, libre de deudas y de acreedores. ¡Todo gracias a la Ley de Segunda Oportunidad y el trabajo del equipo de KURKEA! Si quieres seguir aprendiendo visita nuestra sección de noticias o preguntas frecuentes. Y si no encuentras respuesta, ¡no dudes en contactarnos!
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